La lámpara de araña Zénith, un icono de Baccarat nacido en el siglo XIX, se reinventa con audacia. Libre de todas las limitaciones, se convierte en Zénith Nomade, explorando nuevos horizontes para ofrecer una experiencia lumínica sin precedentes: innovadora, móvil y única. Inalámbrica, autónoma y recargable, cada pieza de la colección puede moverse sin esfuerzo para adaptarse a cualquier deseo. En interiores o exteriores, sobre una mesa, suspendida de una rama o exhibida como obra de arte, Zénith Nomade despierta la imaginación y crea sorpresa donde menos se espera. Diseñada por Controvento bajo la dirección creativa de Gabriele Chiave, Zénith Nomade encarna la unión de tradición e innovación. Fiel al ADN de la lámpara original, con sus octágonos, prismas y platillos antigoteo, se enriquece con una estructura contemporánea de metal cromado, con curvas delicadas pensadas para acompañar el movimiento con elegancia. Un efecto espejo realza el atractivo decididamente moderno de la colección, jugando con el cristal para proyectar sutiles reflejos. El sello definitivo de Baccarat, un colgante rojo icónico, adorna cada pieza. Disponible en dos tamaños de lámpara Nomade (6 y 8 luces) y como lámpara de mesa (2 luces), la colección se ha diseñado pensando en la modularidad. Gracias a un ingenioso sistema de bases intercambiables, las lámparas Nomade de 6 y 8 luces pueden transformarse en lámparas de mesa o de pie cuando se suspenden de un soporte alto. Equipada con innovadora tecnología LED, la colección Zénith Nomade ofrece una iluminación personalizada. El anillo central de la lámpara, una firma estética y funcional, amplía esta nueva libertad al permitir ajustar la intensidad de la luz con un simple gesto. Una luz viva, en armonía con cada momento. "Zénith Nomade nació de una visión: bajar la lámpara del techo y colgarla de la rama de un árbol, cambiar la suave luz de la luna por el deslumbrante brillo de Zénith, y cenar bajo un cielo reinventado." — Gabriele Chiave, Controvento
Customer Reviews (4.3 / 5 · 4 reviews)
Benjamin★★★★★
I was worried a 19th-century-inspired piece would feel fussy in my modern living room, but the Nomade’s pared-down silhouette makes it look effortlessly current. The way the crystals catch the late-afternoon light is honestly hypnotic, and the generous L size brings real presence without overpowerin
Amelia★★★★☆
The crystal really catches the light beautifully, and it feels substantial without being overly heavy. It’s a striking piece, though I wish the shade came with a slightly longer cord for easier positioning in my living room.
Ryan I.★★★★☆
The chandelier itself is stunning, but the lampshades are the real showstopper—the way they diffuse the light through the crystal is softer than I expected. Installation took a bit of finesse, but once up, it completely transforms the room.